lunes, 2 de diciembre de 2013

Los juguetes con los que jugaban nuestros abuelos

Tractor Payá
Tractor de hojalata fabricado por la marca española Payá.

Data de los años 30, funciona con cuerda y mide 21 cm.



Camión de bomberos Schuco
Camión de bomberos alemán, de Schuco.
Fabricado en los años 50. Mide 26 x 13 x 11. La escalera tiene una longitud de 1 metro.


Soldados de plomo
Soldados de plomo franceses, guerra francoprusiana. Fabricados probablemente en España a finales del siglo XIX.


Cacharritos
Cacharritos de plástico fabricados en España, en los años 60, por la empresa Payá. Miden de 2 a 11 cms.


Muñeco
En los años 50 se hizo muy popular en USA la serie de televisión I love Lucy, con Lucille Ball, Desi Arnaz y el pequeño Ricky, personaje que hizo querer entre el público de aquella época. Este muñeco fue fabricado en Japón pensando en el pequeño y en vez de llamarlo "little Ricky", que es como era conocido, le llamaron solo Ricky para no pagar derechos. Esta hecho de hojalata y caucho y funciona a pilas y anda.

La importancia del juego en el desarrollo del niño


El juego para el niño es muy importante. A través de él experimenta, aprende, comprende la realidad que le rodea, libera tensiones, desarrolla su imaginación, su ingenio, ayuda a resolver conflictos y entender su entorno. Realmente es una herramienta indispensable para su desarrollo, tanto físico, cognitivo, psicológico y social. Un niño sano quiere jugar a todas horas, no se cansa nunca, es su manera de ir adaptándose a la sociedad y hacerse un hueco en ella. Muchos pediatras lo afirman, incluso es la base principal para saber si todo va bien, un niño que no juega es un niño al que le pasa algo.


Hoy en día la mayoría de los proyectos educativos pasan por el juego, dado que es el mecanismo de aprendizaje mas importante para el niño. Un modelo lúdico personalizado hará que el niño se interese por todos los temas, siendo el adulto el que le guía los pasos hacia lo que es necesario enseñarle. Toda información pasada por el tamiz del juego dará resultados asombrosos, puesto que el niño es mas receptivo a recibir de esta manera la información.

Es importante no presionar al niño a conseguir unos objetivos claros, poco a poco llegará a ellos, esa es la misión del juego. Además de esta manera aprende muchísimo mas, puesto que mientras juega no se siente evaluado, no tiene metas fijas a seguir, tiene libertad para experimentar y no se encuentra condicionado por los errores. El abanico de posibilidades que brinda el juego es infinito.

Como padres debemos procurarles todos los útiles necesarios para su correcto desarrollo. No por ello tenemos que comprar un arsenal de juguetes, la mayor parte de las veces se cansan enseguida de ellos sin conseguir aprovechar todas sus posibilidades. El juego se puede realizar con toda clase de objetos normales que tenemos en casa, podemos ayudarles a construir todo un mundo de fantasía y desarrollar la capacidad artística innata en ellos.

Lo mas importante es considerar el juego como algo indispensable en su vida, una acción que tienen que realizar a diario y en cualquier circunstancia. Todo padre hemos vivido alguna situación parecida, en la que nuestro hijo parece que todo se lo toma a broma, en la que quizá sintamos que no nos hace caso, y sencillamente solo está jugando, no retándonos, eso es importante de aceptar, de este modo es mas fácil comprenderles y manejar positivamente las situaciones.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Remix de Juegos Populares Andaluces.



Como somos Andaluces, y estamos demasiado orgullosos de nuestra tierra, queremos aportar pues eso, costumbres de aquí. Y qué mejor que este video recopilatorio de unos amigos Cordobeses. Disfruténlo :)

jueves, 21 de noviembre de 2013

Volvamos a jugar a El Pañuelo

Volvamos a jugar a aquellos juegos que nos hacían pasar horas como segundos, por ejemplo al juego de EL PAÑUELO.

Aquí os dejamos las pautas y las normas que hay que seguir para poder disfrutar de este juego tradicional:
El campo quedará dividido en dos, estando en cada extremo el mismo número de jugadores, a esos jugadores les serán asignados un número. Uno de los jugadores sujeta el pañuelo y se encarga de decir un número, por ejemplo, si dice el número dos, los jugadores de cada extremo que sean ese número tienen que ir a por el pañuelo. El que lo haya cogido tiene que correr hasta su campo sin que el otro lo coja y el otro tiene que tratar de cogerlo antes de que llegue al campo contrario. Quedará eliminado aquel que no haya llegado a su campo con el pañuelo, el que haya sido pillado una vez tenía el pañuelo o el que no ha sido capaz ni de coger el pañuelo ni al compañero de juego.

También quedará eliminado si alguno de ellos cruza el centro del campo antes de que el contrario coja el pañuelo. Uno de los componentes del equipo que haya perdido a uno de sus jugadores en el lance anterior, adoptará el número que tenía su compañero eliminado además del suyo. El juego termina cuando uno de los equipos se queda sin participantes.

                                      

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Las peonzas

Volvamos atrás e imaginémonos a nuestros abuelos y padres de niños, en la puerta de casa, en el parque, en el patio de la escuela, en cualquier rincón de sus casas…, siempre con sus pequeños tesoros imaginándose mil mundos en sus cabezas, haciendo de pequeñas cosas grandes juguetes, sus aros, sus canicas, sus peonzas... 

¿Peonzas? Sí, esas que llenan los parques, los patios de los colegios, cualquier rincón de una casa donde viva un niño en la actualidad. Porque las cosas buenas de la vida no hay que cambiarlas y esto es un ejemplo de que un juguete tan tradicional como una peonza hizo igual de feliz a un abuelo que a un nieto, y esos nietos tienen maestros expertos que les enseñan sus trucos y mil maneras de tirar el juguete.  


"Los juegos de los niños no son juegos, sino que hay que juzgarlos como sus acciones más serias".
Montaigne

domingo, 10 de noviembre de 2013

Los juegos infantiles tradicionales reducen la obesidad y desarrollan la autoestima

Los niños españoles de 7 a 11 años son los más obesos de Europa y comparten la primera posición en el mundo junto con los de EE UU. Un estudio realizado por investigadores del Centro de Estudios Sociosanitarios (CESS) de la Universidad de Castilla-La Mancha revela que un programa de actividad física con juegos tradicionales reduce la obesidad infantil y mejora el perfil lipídico. Del trabajo también se desprende que el juego aumenta la autoestima y el rendimiento académico.

En el programa, Evidencia científica en la prevención del sobrepeso en escolares: estudio de Cuenca, han participado más de 1.000 niños de 4º y 5º de Educación Primaria, de 9 a 11 años, pertenecientes a 20 colegios públicos, donde se establecieron dos grupos, uno control y otro de intervención. A todos los alumnos se les midió las mismas variables: porcentaje de sobrepeso y obesidad, grosor del pliegue cutáneo tricipital (la zona del tríceps es un buen indicador de la grasa subcutánea), porcentaje de grasa corporal, analítica y gasto energético. También se les hizo una prueba respiratoria. El estudio se ofreció como una actividad extraescolar más del colegio y se desarrolló durante dos años (2004-2006).

Los divertimentos que implican ejercicio físico ayudan a cambiar la grasa por músculo
Los resultados revelan que en el grupo de intervención disminuyó la obesidad (del 33,16% al 27,08%), el pliegue cutáneo tricipital (del 17,41 a 16,83 milimetros) y el porcentaje de grasa corporal (del 24,29% al 23,99%). Asimismo, se redujo la APO B, una proteína relacionada con el colesterol malo, y aumentó la APO A, una proteína relacionada con el colesterol bueno. Los niños más delgados aumentaron el pliegue cutáneo mientras que disminuyó en los más obesos. Las cifras de grasa corporal se redujeron ligeramente en los más obesos y aumentaron en los más flacos.

"De las aproximadamente 1.000 calorías que gasta un niño al día sólo se puede influir en el 10% del gasto energético. Este estudio ha demostrado que el grupo de intervención gastó 300 kilocalorías más que el grupo control pero no disminuyó significativamente el peso. Lo que ha sucedido es cambiar grasa por músculo, situación que ocurre siempre que se realiza ejercicio físico", apunta Vicente Martínez Vizcaíno, director del CESS y responsable del proyecto.

Según explica Mairena Sánchez López, responsable del diseño y coordinación del programa de actividad física, "cuando nos planteamos el programa lo primero que dedujimos es que lo único que quieren los niños a esas edades es jugar. Así que pensamos en qué tipo de juegos y de qué manera podrían participar todos los escolares, con independencia de su nivel de habilidad, o forma física. Y, introdujimos el ejercicio físico como una actividad extraescolar divertida, con juegos tradicionales atractivos, como el típico juego de carrera de sacos, zancos, paracaídas, o pelotas de colores gigantes. Estas actividades se realizaban durante hora y media, tres veces a la semana".

Para mantenerlos motivados durante los dos cursos, los investigadores idearon un plan de adherencia trimestral en el que se les daba un premio (una camiseta, una gorra o un cuaderno) a los que superaran el 70% de asistencia. También se realizaban juegos de mesa para concienciar al niño de la importancia de mantener una actitud física activa continuada.

Los resultados del trabajo confirman, además, que los niños más activos tienen mayor calidad de vida, mejoran su autoestima, tienen mejor rendimiento académico y menos limitaciones en su vida cotidiana. Igualmente, muestra que las niñas obtuvieron mejores resultados que los niños.

"Este estudio, el único trabajo europeo de estas características, demuestra que es posible hacer esfuerzos para reducir la tasa de obesidad de manera lúdica, en un ambiente globalizador, y a un precio razonable", concluye el responsable del programa.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Algunos juegos tradicionales



Aquí os dejamos algunos juegos tradicionales que se pueden practicar. Lo mejor de estos juegos es que se aleja  la consola y se acude a los parques, plazoletas, etc. a jugar con más niños. Y además se abandona la vida sedentaria que viene de la mano de la consola para una actividad divertida y saludable. Como dice el final del vídeo: ¡Volvamos a llenar los parques de niños corriendo!